MATX IN

​”Ella sabe pintar la vida, el universo. Sus acuarelas esconden los principios de su alma, el granito resalta su belleza y la transporta a lo mundano. Ella, es una obra de arte surrealista, con vestigios de puntillismo y alma del renacimiento. Los mismos dioses se han perdido en sus encantos, en el mismo lugar donde ahora me encuentro”

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Escri…

“Ya escuché demasiado tu silencio, amor. Caminé por las cenizas que encontré de tus besos. Fuiste la luna de día, la muerte de la primavera, las rosas y el adiós. Ya comprendí la historia, no era un final apresurado, tú eras las letras y las hojas y mi tinta no pudo capturarte en prosa. Ya intenté lo imposible, anduve por los vacíos campos de tu recuerdo, pinté tu aroma en el lienzo mientras tú te pintabas con otros cuerpos. Ya fui testigo de tu nombre  y la cura de tu enfermiza manía de irte sin explicarlo. Ya escuché demasiado tu silencio, amor, porque soy tu reto personal del olvido que no has podido encontrar”

FRIALDAD

Un día, alguien se topó con mi frialdad y preguntó la causa. Me quedé pensando un par de minutos, mientras ese alguien me miraba con intriga. La única respuesta que encontré fue esta: Desde que tengo memoria, he confiado lo mejor de mí a sentimientos profundos. Descubriendo facetas jamás vistas de la persona que era, que pude ser y que en últimas, tuve que dejar de ser. Siempre que perdía una batalla, me lanzaba al precipicio con la fe puesta de nuevo. Y así hasta hoy. Pero la causa quizá no sea esa. ¿Te has enamorado? Le pregunté. Pero su silencio y su rostro dirigido al suelo, fue la respuesta que esperaba. Cuando te enamoras estás dispuesto a ser destruido, dejas que esa persona empiece a robarte fragmentos de ti y no lo notas sino hasta el final. Y todo lo que brindaste, todo lo que eras, se queda en el olvido, pues esa persona se va e inevitablemente quedas con el deseo vuelto harapos. En últimas, toparse con una frialdad como la mía, es un indicio de que no me da miedo amar, pero no estoy dispuesto a dejar que los sentimientos fingidos crucen la puerta al minúsculo grupo de harapos que aún quedan de la totalidad que era.