BERTOL BRETCH NARRATIVAS

De todas las versiones que he leído sobre los Idus de Marzo (el tiranicidio contra Julio César), creo que mi favorita es ya esta que acabo de leer de Bertolt Brecht. Por supuesto que, en parte, obedece a que se trata de él, a quien le tengo un lugar muy especial en mi archivo de afectos literarios. Pero también a que en su versión ficcionada de los hechos latinos encuentro similitudes interesantes con cosas que hemos vivido, y en realidad que no hace mucho. Me sucede mucho el sentir que aquello que leo me habla a mí (como ayer cuando terminé el magnifico libro de viajes a la USA de 1935 de Ilf y Petrov, donde encontré una muy sugestiva reflexión literaria, sobre la que pienso trabajar en unos días).

“En presencia de varios senadores, César habla de su nuevo plan. Convocará elecciones y dimitirá. Su consigna será: ¡Contra la guerra! El ciudadano romano conquistará suelo itálico, no suelo persa. Pues ¿en qué condiciones vive el ciudadano romano, el dominador del mundo? César las describe.

Con rostros pétreos escuchan los senadores la relación que hace César de la miseria del ciudadano medio de Roma. El dictador se ha arrancado la máscara; desea sublevar a la plebe. Media hora más tarde lo sabrá toda la City. Entonces desaparecerán las hostilidades entre la City y el Senado, entre banqueros y oficiales, todos estarán de acuerdo en una cosa: ¡que hay que deshacerse de César!”

César y su legionario, cuento de Bertolt Brecht

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LA VOZ (Baudelaire)

Esta versión no es tan buena como la que tengo en editorial Akal, pero sigue siendo una pieza maravillosa, y muy precisa en cuanto retrato:

Se encontraba mi cuna junto a la biblioteca,
Babel sombría, donde novela, ciencia, fábula,
Todo, ya polvo griego, ya ceniza latina
Se confundía. Yo era alto como un infolio.
Y dos voces me hablaban. Una, insidiosa y firme:
«La Tierra es un pastel colmado de dulzura;
Yo puedo (¡y tu placer jamás tendrá ya término!)
Forjarte un apetito de una grandeza igual.»
Y la otra: «¡Ven! ¡Oh ven! a viajar por los sueños,
lejos de lo posible y de lo conocido.»
Y ésta cantaba como el viento en las arenas,
Fantasma no se sabe de que parte surgido
Que acaricia el oído a la vez que lo espanta.
Yo te respondí: «¡Sí! ¡Dulce voz!» Desde entonces
Data lo que se puede denominar mi llaga
Y mi fatalidad. Detrás de los paneles
De la existencia inmensa, en el más negro abismo,
Veo, distintamente, los más extraños mundos
Y, víctima extasiada de mi clarividencia,
Arrastro en pos serpientes que mis talones muerden.

Y tras ese momento, igual que los profetas,
Con inmensa ternura amo el mar y el desierto;
Y sonrío en los duelos y en las fiestas sollozo
Y encuentro un gusto grato al más ácido vino;
Y los hechos, a veces, se me antojan patrañas
Y por mirar al cielo caigo en pozos profundos.
Más la voz me consuela, diciendo: «Son más bellos
los sueños de los locos que los del hombre sabio».

LO QUE VIENE

Esta es una de las cosas que más me han fascinado y me llenan de optimismo para el próximo periodo: comprobar que, además del despertar de millones de colombianos, se ha revelado también la emergencia de múltiples liderazgos políticos alternativos, no sólo en las listas de la decencia, pero también en ellas, liderazgos que van a destacar rápidamente y ayudarán en la conformación incipiente de lo que puede ser un “bloque histórico” (Gramsci). Porque esa es una de las estelas que dejó el paramilitarismo y el terror de Estado en los años ochenta: no es sólo el exterminio de la unión patriótica, no fue sólo el asesinato de miles de militantes y líderes políticos y sociales: fue quebrar las conexiones entre el descontento y la organización, fue cancelar el hilo de conciencia histórica que unía a las generaciones a través del trabajo político, fue suprimir una parte significativa de la conciencia política nacional, capaz de disputar el poder o, por lo menos, contener los ánimos predadores de la extrema derecha y las élites más corruptas y parasitarias del país. Pero hemos dado entre todos y todas una vuelta de tuerca: ahora tenemos una nueva camada de líderes sociales y políticos de alcance nacional, que están aprendiendo rápido y se saben parar, y están repartidos en varios partidos (aunque a mí me importan hoy los Decentes, y espero la llamada para abandonar el Polo, del que parto decepcionado), y también sembrados en todos los territorios del país, e incluso fuera de él. Tenemos, además, múltiples, quizás miles, generadores de opinión de todo tipo: periodistas, profesores, estudiantes, caricaturistas, creativos digitales (capaz de convertir un hecho significativo en un meme o un video potente), artistas, ciudadanos de a pie, demasiada gente: es una auténtica hidra mitológica, a la que el uribismo en el poder no podrá cortarle la cabeza como hizo en los años ochenta, porque ya no tienen, entre otras cosas, el monopolio de los medios, ni tampoco tienen la capacidad para contener el fuego y la furia económica que han desatado, ni tienen cómo limitar, como otrora, las ganas de cambio de la gente: porque ya no tienen, en definitiva, el monopolio del miedo, y aún más: son ellos los que tienen miedo, el miedo que los llevó a juntarse todos a una como en Fuenteovejuna contra Petro, Ángela Robledo y los millones de la Colombia Humana.

Aunque hayamos perdido las elecciones, hemos movido los fundamentos sociales y de conciencia en este país. Y aunque fuera sólo solo por eso (y en realidad es por muchísimo más que eso), Petro me merece toda mi admiración, reconocimiento y gratitud: lo que ha hecho con su solo discurso ha sido simplemente épico, una gesta desconocida hasta ahora en la historia de este país.

UN CAMBIO POR SI ACASO

Hace once años exactamente, mientras leía la magnífica y enorme biografía de Pancho Villa escrita por Paco Ignacio Taibo II, conocí esta versión fotográfica de la soberbia canción de quilapayún. Hoy lo que era promesa devino hecho. Es lo que enseña la historia: lo dado es un accidente, el cambio es una necesidad, y sobre las ruinas de Roma y Palmira escribiremos, algún día, otra historia, NUESTRA historia. ¡Viva México cabrones! ¡Viva Pancho Villa!

VÍDEO

¡En la izquierda colombiana, que es bastante zapatista, me reivindico villista!

charro avitia.

De acá en adelante un abrebocas y luego la canción.

“Oye tú…Francisco Villa…
que dice tu corazón…
oye tú…Francisco Villa…
que dice tu corazón,
ya no te acuerdas valiente
que atacaste al “Paredón”
ya no te acuerdas valiente
que tomaste hasta Torreón.”

SIETE LEGUAS

“Ya llegó, ya esta aquí,
Pancho Villa con su gente,
con sus dorados valientes,
que por él han de morir.

Adiós villistas que allá en Celaya
su sangre dieron con gran valor,
adiós mi linda Ciudad Chihuahua,
ya nos veremos otra ocasión.”

Los dorado

“Pancho villa te llevo grabado
En mi mente y en mi corazón
Y aunque a veces me vi derrotado
Por las fuerzas de álvaro obregón
Siempre anduve como fiel soldado
Hasta el fin de la revolución
Ayayay,
Siempre anduve como fiel soldado
Que tanto ha luchado al pie del cañón.”

El mayor de los dorado

Y, por supuesto, hay que recordar al más grande de los generales de Villa, a Felipe Ángeles. Si Villa le hubiera hecho caso, habría ganado la mítica batalla de Celaya. Lástima. Noche de alegre nostalgia, tras llegar de “la montaña mágica”:

“Apúntenme al corazón,
no me demuestren tristeza,
a los hombres como yo
no se les da en la cabeza.”

LOS ALEGRES DE TERAN

“Ya nadie niega tus valores pancho villa
En cada letra de tu nombre una batalla
Cada soldado para ti fue garantía
En zacatecas, en torreón y en chihuahua.

Vuelen jilgueros diganle a francisco villa
Que hoy en su tumba le hacen guardia los cenzontles
Y son tan fuertes su cantares de alegría
Que lo repiten las montañas y los montes.”

El centauro de oro

Ya para ir cerrando, imposible encontrar una versión con letra, y además decente, del corrido favorito de Pancho Villa. Así que dejo aquí la letra de “las tres pelonas”:

“Estaban las tres pelonas sentadas en una silla
Y una a otra decían: Que viva Francisco Villa!
Estaban las tres pelonas sentadas en un sillón
Y una a otra decían: Que viva Alvaro Obregon!

Estaban las tres pelonas sentadas en una esquina
Y una a otra decían: Que viva Tomás Urbina!
Estaban las tres pelonas sentadas en un sofá
Y la gorda y la flaca y la guaje de Soledad.

Estaban las tres pelonas sentadas en un balcón
Y la flaca y la gorda y la mula de Concepción.
Estaban las tres pelonas debajo de unos balcones
Gritando: Viva Carranza, padre de los federales!

Estaban las tres pelonas sentadas en su ventana
Esperando a Pancho Villa pa’ que les diera una hermana.”

Las tres pelonas

Mas qué recomendado, en mi opinión este no solo es uno de los análisis más ajustado a lo que arrojaron los resultados electorales, a la vez, es una de las reflexiones mas conciensudas que he visto respecto de lo que se avecina en el panorama político desde la prospectiva.

“Hay muchas maneras de cantar victoria. Acerca de los resultados electorales del 17 de junio.

Siempre resulta difícil hacer balance y reflexión sobre los resultados electorales en un país tan complejo como lo es Colombia, y más cuando perteneces al bando oficialmente “perdedor”: la frustración no es nunca un buen insumo para el análisis. Sin embargo, ayuda a la serenidad comprender que el término “victoria”, igual que “derrota”, comporta múltiples acepciones, y que pese a que los resultados numéricos indican una cosa, el clima de opinión expresa otras, o muchas otras. Así pues, aquí pongo en consideración algunos aspectos que considero relevantes para el balance de lo ocurrido, y el planteamiento de perspectivas que se vienen:

1. La victoria de Duque debe ser matizada, porque más que el uribismo, lo que ganó fue el miedo. En esto es mucho más fidedigno el resultado de las elecciones de primera vuelta, donde el uribismo purasangre se contó con todo lo que tiene y sacó 7.6 millones de votos. Incluso ya en esa primera vuelta el uribismo muy posiblemente haya recibido apoyos externos, que explican la aplastante derrota de Vargas Lleras: sus votos se fueron desde el principio para Duque. Lo que esto quiere decir es que el uribismo puro y duro es ya una facción política minoritaria, aunque extremadamente peligrosa. En este sentido, lo que hizo mover a otros 2.8 millones de votantes fue el miedo prefabricado, no real, a una victoria de Petro.

2. Por tanto, decir que perdió Petro no es equivalente a decir que ganó el uribismo, no en términos de política, esto es, de conciencia. ¿Por qué? Porque esos 2.8 millones de votos de más que sacó Duque en segunda vuelta corresponden a personas que han iniciado un proceso de viraje en su conciencia política, pero no lo suficiente como para superar el miedo al cambio, a lo desconocido pero necesario e inevitable para el país. Esas personas se fueron asustadas al redil uribista para “contener” a Petro, pero muy probablemente en estos cuatro años se van a dar cuenta del error (¡y el horror!) de la decisión que tomaron. Como dije en mi análisis de la primera vuelta, estamos entre una Colombia que muere y otra Colombia que bosteza, y estoy convencido de que en estos cuatro años de gobierno uribista despertará la parte de la población que falta para acabar definitivamente con el uribismo (de hecho, el antiuribismo es ya mayoría social) Por tanto, la mayoría electoral actual del uribismo se desvanecerá, y la extrema derecha será enviada al basurero de la historia en 2022, eso es seguro.

3. ¿Cuál es la base para la seguridad en que este será el último periodo de gobierno del uribismo? La economía. No entender el problema económico y social incoado por décadas en el país y agravado en lo que va de siglo es no entender el cambio en la dinámica política que hemos vivido en los últimos años, redirección que comenzó en 2010 y se ha venido profundizando hasta la situación actual, en que una impresionante votación de 8 millones de votos ha hecho tambalear los cimientos de la seguridad de las élites del país, le ha producido el mayor pánico que hayan vivido desde Gaitán. Por el deterioro de los fundamentos económicos y sociales hemos llegado a la actual situación, y por ese deterioro avanzaremos todavía más, muy posiblemente ya el otro año en las elecciones locales y regionales.

4. La situación económica de base es la siguiente: Colombia tiene en la actualidad un severo déficit fiscal (relación entre ingresos y gastos del Estado) generado por la caída de los precios de los commodities fundamentales: petróleo y derivados, carbón y ferroníquel especialmente. Esto es lo que ha devaluado el peso colombiano y, además, ha desfinanciado al Estado y ha elevado el valor de la deuda externa tanto del Estado como de algunas muy importantes empresas (la devaluación tiene otro aspecto positivo, y es que fortalece a las exportaciones de productos diferentes a los commodities, pero ahora no me ocuparé de eso). Para contener la sangría generada por el déficit fiscal y el pago de la deuda, hay sólo dos opciones: una es aumentar los impuestos a las grandes empresas (o simplemente eliminar las exenciones tributarias concedidas a grandes grupos empresariales, que son inequitativas e ineficientes) y a la vez impulsar activamente la transición económica a los sectores agroindustriales (y la transición energética), que era grosso modo la propuesta de Petro; la otra opción es reducir el gasto público, básicamente recortando las partidas de gasto social destinadas a educación, salud, recreación y deportes, etc., al tiempo que profundiza el modelo extractivo, que en este caso no sólo tiene que ver con el fracking para expandir la producción y reservas petroleras, sino abrir definitivamente el campo colombiano a la minería de oro, reforzar este patrón. Y dado que Duque va a reducir el impuesto a los empresarios (está en su programa de gobierno), lo que hará es, evidentemente, recortar el gasto social y profundizar el modelo minero. Con esto se va a echar encima muchos sectores sociales (maestros, estudiantes, enfermos, población de la tercera edad etc.) que serán la base del fin del uribismo a 2022.

5. Para completar este tramo del artículo téngase en cuenta algo muy importante que se obvia en el análisis político del uribismo: cuando Uribe llegó al poder en 2002, no sólo fue aupado por el malestar generalizado contra las FARC, sino que contó con la fortuna de que su gobierno se benefició del superciclo petrolero y minero de 2003-2014, precisamente igual que en Venezuela y el conjunto de América Latina. Las gigantescas rentas generadas por el sector minero fueron la base de su política asistencial, encarnada en la profundización de programas como familias en acción y guardabosques, unos pequeños subsidios de desempleo y demás. Dicho en otras palabras: Uribe no sólo convenció a una parte importante de la población con la política de guerra, sino que también compró a otra parte con una tajada de la renta minera, y esa fue la base de su otrora famoso “efecto teflón”, base con la que ya no cuenta. Ahora el uribismo llega al poder en una situación económica desastrosa, y con una política de sólo plomo y venganza no va a poder mantener su capital político, al contrario: el choque en zonas donde ganó va a ser tremendo y la base de su muerte política, en departamentos como Santander (páramo de Santurbán) Tolima (La Colosa) y ¡Antioquia!, entre otros.

6. Y así llego a Antioquia, que puso el 55% de los 2.3 millones de votos que le sacó de ventaja Duque a Petro (casi 1.3 millones de diferencia). Me parece muy interesante en este departamento que Duque en segunda vuelta “solo” incrementó su votación en menos de 500.000 votos, lo que indica que una parte importante de la votación de Fajardo, de la Calle y Lleras se fue a Petro (que sumó 320.000 votos en segunda vuelta), el voto en blanco (que aumentó en 80.000 votos) y la abstención (que pasó del 54.62% a 56.96%). Ya sé que Antoquia es la bestia negra del país en materia electoral, pero a mí lo que más me interesa en el análisis político es observar tendencias. Y en este sentido lo que veo es que poco a poco el cascarón uribista se va rompiendo, con mucha lentitud para desesperación nuestra, pero ahí va. Y luego me pregunto: ¿cuánto demorará en romperse el cascarón uribista en Antioquia? Y esta es la cuestión más relevante por lo que voy a tratar de exponer a continuación.

7. Durante el gobierno de Duque Antioquia va a recibir dos choques muy profundos, que pueden resultar determinantes para taladrar el muro uribista tan sólidamente puesto. El primero de esos choques es, como se sabe, el impacto de Hidroituango sobre EPM. Hay que recordar que este grupo empresarial representa alrededor del 30% de las finanzas de la ciudad de Medellín, al igual que la fuente de muchas políticas sociales en la ciudad y el departamento (becas educativas y cosas así). Ahora bien, el desastre de Hidroituango ha obligado a la compañía a iniciar el proceso de venta de una tercera parte de sus activos financieros, y eso implica un golpe durísimo para las finanzas de Medellín y la política social del departamento, golpe que deberá sepultar políticamente al actual alcalde y, posiblemente, también a los uribistas. Si Duque no salva a EPM del desastre económico en que cayó, y con seguridad que no lo hará, el costo político será elevado, y aquí puede estar la primera gran grieta de la hegemonía uribista. Pero luego viene el segundo choque: la política de profundización de la minería de oro va a implicar un golpe devastador a la economía y la vida de muchas poblaciones donde existen gigantescos recursos auríferos, en municipios como Támesis, Caramanta, Buriticá, Segovia, Remedios, en el bajo cauca etc. Ese golpe, que sería demoledor para la población de esos municipios, puede significar la segunda gran grieta de la hegemonía uribista en Antioquia, y aquí puede estar la base para, ¡por fin!, desgastar el marco político de extrema derecha en Antioquia. A mí lo que me asusta de todo esto es que, cuando el departamento reciba estos dos golpes, el conjunto del país nos diga, y con razón: ¡bien merecido lo tienen! Pero para nosotros, los que estamos en la izquierda y en la oposición, será determinante partir de esos choques para mover a Antioquia en la dirección de un nuevo ciclo político, en sintonía con las necesidades y deseos del país y con las nuestras propias, las de quienes somos antioqueños conscientes.

8. Me parece que Petro está leyendo estas características del momento económico y político al manifestar la apuesta por elecciones locales y departamentales el próximo año, lo que supone la configuración de un partido político alrededor de Decentes, y además su decisión de aceptar la curul en el senado: esta curul le va a permitir tener una tribuna desde la que hablarle al país, y el acceso continuo a medios de comunicación para continuar la política educativa y organizativa en la que se ha venido moviendo. Posiblemente su táctica parta de aprovechar cada oportunidad que le dé el uribismo para atacarlo políticamente, empezando por el problema de hidroituango precisamente. Otra parte de la táctica será ganar tantas alcaldías y gobernaciones como sea posible el próximo año, como Decentes donde se pueda, y en coaliciones con el centro donde se deba. Aprovechar el momentum para tomar el poder en ciudades y departamentos como Valle, Cali, Atlántico, Bolívar etc., será sumamente importante para consolidar las fuerzas con las que enfrentar la contienda electoral nacional de 2022, de la que ya parte como seguro contrincante en segunda vuelta.

9. Y esto me lleva a Fajardo y al “centro”. Contrario al slogan de la Coalición Colombia, el único “candidato profesor” en estas elecciones fue Petro: fue él quien puso a hablar al país de economía, política, ecología, de fracking, reforma rural, transición energética, banca pública, energías renovables, pensiones, salud, comercio exterior y así un largo etcétera. En el haber de Petro comienza este nuevo periodo con un tremendo capital político: ha educado a millones de colombianos en temas de suma importancia, que serán los puntos de discusión política más importantes del próximo periodo, y con eso ya se ganó, sino la presidencia de 2022 (cosa que considero muy plausible), pasar a la historia como uno de los grandes educadores del país, como la persona que le enseñó de nuevo a muchos sectores sociales la conexión entre cuestiones económicas, problemas sociales y metas políticas. Ya ahora en el congreso dará unos debates que harán historia en la cultura política nacional, y que lo ratificarán como el parlamentario más brillante que hayamos visto desde, tal vez, la época de Gerardo Molina.

10. Todo esto conectará con la puja electoral de 2022 y las posibilidades de consolidación de un “centro” político: en las nuevas circunstancias de resistencia social, las políticas económicas del uribismo van a chocar duro con una fuerte resistencia de, al menos, algunos importantes sectores sociales. Por ejemplo: yo veo venir una contienda muy fuerte con los maestros agrupados en FECODE debido a los recortes educativos, con un FECODE que ahora está muy fortalecido desde del último paro, en que le ganó el pulso a la exministra Parody, y que ha convertido la federación de educadores en un hueso muy duro de roer. Así como en este caso, en todos los conflictos que van a venir la existencia del partido Decentes, el empuje de Petro en el congreso y la habilidad organizativa del nuevo partido le sumarán todavía más apoyos a los que ya tiene, en lugar de al “centro”, el cual, con la excepción ya nada honrosa del MOIR, no participa activa y directamente de este tipo de peleas. La degradación de las condiciones económicas y sociales, por un lado, y los choques que han de venir, por el otro, pueden ser tales que generen una posición más dura en quienes ahora apoyan y votan al “centro” e incluso de gente que hoy está en la derecha: porque en la refriega la gente suele buscar los grupos que sí pelean, que no se van a ver ballenas cuando las cosas se ponen difíciles. Las crisis duras (y a lo que he dicho hasta ahora hay que sumar que está próxima una nueva crisis global, con efectos muy calamitosos para el país) exigen posiciones claras, y la Coalición Colombia en tales condiciones, lejos de fortalecerse puede terminar desvaneciéndose o, más bien, debilitándose ante el empuje progresista. En estas circunstancias, me atrevo a vaticinar que la capitalización de lo que se viene no será por el lado de la Coalición Colombia, sino por el del partido de Petro. Y diré incluso una cosa más: no me parecería extraño si, en 2022, la posibilidad real de que Fajardo llegara a la presidencia fuera apoyado por la extrema derecha para contener a Petro. Es una posibilidad real y que con el tiempo podría coger más relevancia: es el tipo de cosas que están pasando en, por ejemplo, Estados Unidos con el ala izquierda del partido demócrata, organizada en el grupo “our revolution” y que gravita alrededor de Bernie Sanders; es, también, lo que está pasando en Reino Unido con el partido laborista, con Jeremy Corbyn y su base de apoyo, “momentum”. Y tanto las situaciones como los tipos de grupos de apoyo y el perfil de los líderes políticos son, guardando las proporciones, muy similares.

11. El uribismo vuelve al poder en una Colombia que ya no es la de 2002, ni objetivamente (en sus condiciones económicas), ni subjetivamente (en el estado de consciencia colectiva y política de la población). En esta medida, su sed de venganza y su política económica pueden terminar estallándole en sus propias manos: se va a encontrar con grupos sociales más conscientes de los problemas económicos y sociales en general y de la necesidad de organizarse en particular, y esto hace prever que habrá muchos y muy variados choques en todas direcciones. Se va a encontrar, también, con líderes de opinión, periodistas, caricaturistas e intelectuales más firmes para aguantar los enviones que se vienen. De ahí que la política guerrerista y la persecución sean insuficientes para recuperar la hegemonía perdida y de ahí, también, que en su desesperación puedan recurrir a una represión extrema: la bestia herida intentará morir matando. Por esta razón, nos enfrentamos a un tiempo muy duro y peligroso, en que habrá que estar muy unidos y organizados para resistir el vendaval autoritario que se ve venir.

12. Pero así como para nosotros será un tiempo duro, también lo será para ellos, y lo saben. ¿No es curioso que en el discurso de victoria de Iván Duque no haya hablado Uribe, y que él, que suele ser tan incendiario, esté desplegando su política de odio pero de una manera más sibilina? ¿No es eso indicativo de que son conscientes que ganaron la presidencia, pero no las tienen todas consigo? ¿Qué “victoria” es esta que tiene a sus principales beneficiarios conspirando tras bambalinas, en lugar de dar la cara? Ellos serán criminales, pero no bobos, y saben que el periodo político que se ha abierto es muy incierto, y que tendrán que trabajar con cuidado. A nosotros nos corresponde continuar en nuestro papel de altoparlantes de los conflictos sociales, de generadores de opinión, de críticos, de organizadores, de apoyos en la resistencia, y nos corresponde además no caer en las provocaciones del uribismo, que intentará posiblemente azuzar reacciones violentas para autoafirmarse en sus posiciones guerreristas. Ahora más que nunca la resistencia civilista y la labor de difusión políticas son necesarias.

Aunque estos no son, sin duda alguna, todos los elementos importantes para hacer balance de la situación, considero que al menos algunos de ellos son relevantes, y los pongo a la consideración de mis amigos y compañeros, a quienes me debo hoy y siempre.

Termino este análisis con una referencia histórica significativa para nosotros: en la década de los treinta del siglo pasado, en Francia, la efervescencia y crispación políticas alcanzaron cotas mayores, con la gran depresión de 1929 como base económica o telón de fondo. Esta coyuntura política generó, a la larga, las bases de lo que fue la resistencia francesa a los nazis, que al final logró derrotarlos (con ayuda, por supuesto). En todo ese barullo, la agitación política y de ideas educó a todo un país, al punto que Clara Malraux, en una de las definiciones más bellas de lo que es una revolución, dijo que esta era esencialmente “verse mucho”. En esta perspectiva de la revolución como “verse mucho”, ¿alguien duda de que eso es exactamente lo que hemos vivido en estos días, y lo que puede que sigamos viviendo en lo futuro? ¿No es esa, en un sentido muy profundo, nuestra peculiar “victoria”?

¡Salud, optimismo y alegría!”.

Adrián Vásquez Quintero

Inconcebible

Necesité solo una mirada para determinar que es hermosa. Sin embargo no fue amor a primera vista, porque jamás he dependido de apariencias para elegir. El único problema con ella radica en la cantidad de tiempo, pues cada segundo significa un secreto revelado de su ser y cuando conoces más y más de sus secretos te das cuenta que el amor que padeces es el resultado de un constante aprendizaje, aceptación e impresión de una mujer, que en pocas palabras es inconcebible.

VIKINGOS

Con esta pequeña investigación disfruté bastante, espero sea de su agrado y les sea de utilidad, así sea para entender la serie de History.

Según narran las sagas, Ragnar Lodbrok era hijo de Sigurd Ring (Rey de Suecia y conquistador de Dinamarca) y de su primera esposa, Alfild. A la muerte de éste en una excursión vikinga, Ragnar heredó a los 15 años el trono de Suecia y Dinamarca. No se sabe con exactitud la fecha, aunque se cree que su reinado tuvo lugar entre el siglo VIII y el siglo IX. Parece ser que desde muy pronto tuvo que comenzar a luchar ya que numerosos reyes extranjeros intentaron arrebatarle el reino creyendo que no podría defenderlo al ser tan joven. Consiguió defender su trono y fue considerado como un Rey justo a pesar de su corta edad. Según la leyenda, contaba además con una camisa mágica que le había cosido su madre y que estaba consagrada por los dioses, con ella puesta las heridas no sangrarían y los cortes no podrían atravesarla.

En una de sus expediciones vikingas de saqueo en Noruega, Ragnar conoció a su primera esposa, Ladgerda (Lathgertha) una reconocida guerrera vikinga que se unió a las tropas de Ragnar en la batalla contra Frodo, líder de una tribu escandinava que había invadido Noruega matando a uno de los Jarl (título para definir a los altos jefes nórdicos). El valor mostrado por la guerrera impresionó tanto a Ragnar que tras cortejarla acabó casándose con ella.

El matrimonio sin embargo no duró demasiado, tras un tiempo en Noruega, Ragnar tuvo que volver apresuradamente a su tierra a sofocar una invasión. Persiguió a sus enemigos hasta derrotarlos, fue aclamado por su pueblo y poco después dejó a Ladgerda. No se sabe con certeza si llegaron a tener descendencia.

Poco después, Ragnar y su tripulación navegaron a tierras suecas. Allí atracaron en un puerto y Ragnar envió a varios de sus hombres con harina para que le cocieran pan en una cabaña que había divisado. Sus hombres volvieron con el pan quemado y le contaron a Ragnar que había sido por una bellísima joven a la que no podían parar de admirar. Picado por la curiosidad, el jefe vikingo la mandó llamar y para comprobar si además de bella era inteligente le envió el siguiente mensaje: no debía acudir ni vestida ni desnuda, ni sola ni acompañada, ni hambrienta ni saciada. La joven que se hacía llamar Krake (cuervo) se presentó con una red de pescador alrededor de su cuerpo, acompañada de su perro pastor y con el aroma en la boca de unos puerros que había mordido (otras fuentes hablan de una cebolla o manzanas). Ragnar quedó cautivado y se acabaron casando, teniendo varios hijos que pasarían posteriormente a la historia como grandes jefes vikingos con el apellido Ragnarsson. : Ivar, Björn, Hvitserk (Halfdan), Rogenwald y probablemente también Ubba.

Con el tiempo los daneses empezaron a estar molestos con el hecho de que su Rey se hubiera casado con una mujer de baja cuna y en uno de sus viajes a Suecia estuvo a punto de casarse con la princesa sueca Ingeborg. Sin embargo su mujer Krake se enteró de este hecho y le confesó a Ragnar su auténtico origen. Krake era en realidad Aslaug, hija de Sigurd (Sigfrido, héroe legendario del Cantar de los Nibelungos) y de Brunilda (Brynhildr) una famosa valkiria. Para demostrarlo, Aslaug le prometió a Ragnar que le daría un hijo con la marca del dragón en el ojo. Ese hijo fue Sigurd Ragnarsson, conocido como “ojos de serpiente” o Sigurd serpiente en el ojo, quien según la leyenda tenía la marca de una serpiente o dragón mordiendo su propia cola en el ojo izquierdo.

Según otra leyenda, Ragnar pudo estar casado por segunda vez antes de conocer a Aslaug. Un adivino llegó hasta el danés para hablarle sobre una bella princesa llamada Thora (Thora Borgarhjort) quien estaba cautiva en su casa custodiada por un dragón. Ragnar se puso unos pantalones de cuero manchados en brea y venció al dragón, consiguió a la princesa y así se ganó el apodo de Ragnar “Hairy-Breeches” (pantalón de piel). Sin embargo, Thora enfermó y murió al poco tiempo no sin antes concebir dos hijos: Agnar y Eric. La historia de Thora se acerca más a la leyenda, sin embargo los dos hijos parece ser que sí que existieron aunque algunas fuentes los sitúan como hijos de Aslaug en realidad. En todo caso aparecen en los acontecimientos posteriores de la vida de Ragnar teniendo una importancia muy destacada.

Entre tanto, Eysteinn Beli, padre de la princesa Ingeborg y Rey de Suecia, molesto por el rechazo sufrido hacía su hija, declaró rota su amistad con Ragnar Lodbrok. Esta situación la aprovecharon Eric y Agnar para ir a Suecia a realizar pillajes y a enviar un mensaje al Jarl Eysteinn indicándole que se sometiera a ellos y pidiendo la mano de otra hija suya para Eric. El Rey sueco rechazó la oferta y reuniendo a varios caudillos suecos atacó a los dos hermanos. Agnar murió en la batalla y Eric fue capturado y ejecutado poco después.
Según la leyenda, cuando Aslaug se enteró de la noticia lloró sangre y pidió a los hijos de Ragnar que vengaran a sus hermanos muertos. Reunieron una gigantesca flota que enviaron a Suecia y con una caballería de más de 1.500 hombres encabezada por Aslaug (que se hizo llamar Randalin en el viaje para no ser reconocida) arrasaron las tierras de Eysteinn y le dieron muerte en la batalla.

Ragnar sin embargo no estaba satisfecho con esta venganza ya que parece ser que no contaron con él y comenzó a sentir celos de sus hijos. Para demostrar que seguía siendo el mejor guerrero decidió emprender una expedición a Northumbria con el objetivo de conquistar tierras inglesas. Fue su último viaje.