RETOPAR


“Freud decía que las coincidencias no existen; que cuando nos topamos con alguien de casualidad es porque ya lo habíamos visto antes con el rabillo del ojo y lo dejamos pasar, pero se quedó ahí, en nuestro subconsciente y no paramos hasta conseguirlo.

Quizás eso es lo que me pasa contigo, tal vez en algún momento me topé contigo sin darme cuenta, quizás en otra vida o en un tiempo que no logro recordar.

El hecho es que quiero intentarte hasta que me salgas bien; y no sé si llamarte coincidencia, casualidad o destino, lo que sé es que quiero seguir topándome contigo en el camino hasta poder un día terminarlo contigo.”

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PATRIA SIN SENTIDO

Y mientras tanto, al pobre le dicen “clase media” para que se sienta menos pobre, le quitan los subsidios de servicios públicos, educación y vivienda; le suben al mercado y le prohíben sembrar sus propias semillas; le meten el cuento de la “economía naranja” pero no lo dejan emprender su propio negocio porque estorba en la vía pública, lo añaden a las estadísticas de empleo y lo muestran como ejemplo de superación, y como remate lo ponen a pelearse con otro montón de pobres dizque porque son de otro país o votaron por otra persona.
Como decía Mafalda: me duele la patria.

Te Amo

Esperando la muerte
Como un gato
Que va a saltar sobre
La cama

Me da tanta pena
Mi mujer

Ella verá este
Cuerpo
Blanco
Rígido
Lo zarandeará una vez y luego
Quizás
Otra:

Hank no
Responderá.

No es mi muerte lo que
Me preocupa, es mi mujer
Que se quedará con este
Montón de
Nada.

Quiero que
Sepa
Sin embargo
Que todas las noches
Que he dormido a su lado

Incluso las discusiones
Más inútiles
Siempre fueron
Algo espléndido

Y esas difíciles
Palabras
Que siempre temí
Decir
Pueden decirse
Ahora:

Te amo.

CORTEJO SIN IGUAL

He aquí que tú estás sola…
He aquí que tú estás sola y que estoy solo

Haces tus cosas diariamente y piensas
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte.

Ya no sé dónde estás. Yo ya he olvidado
quién eres, dónde estás, cómo te llamas.
Yo soy sólo una parte, sólo un brazo,
una mitad apenas, sólo un brazo.
Te recuerdo en mi boca y en mis manos.
Con mi lengua y mis ojos y mis manos
te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne,
a siembra , a flor, hueles a amor, a ti,
hueles a sal, sabes a sal, amor y a mí.
En mis labios te sé, te reconozco,
y giras y eres y miras incansable
y toda tú me suenas
dentro del corazón como mi sangre.
Te digo que estoy solo y que me faltas.
Nos faltamos, amor, y nos morimos
y nada haremos ya sino morirnos.
Esto lo sé, amor, esto sabemos.
Hoy y mañana, así, y cuando estemos
en nuestros brazos simples y cansados,
me faltarás, amor, nos faltaremos.

CARTAS A ZACBAL

Ambos sabes que últimamente el amor, o al menos el intentar amar, es un concepto de valientes.
Me explico: Hay una condescendencia temporádica de ofrecer algo eterno y prostituirse en te amos cada tres meses.
Por eso vuelvo y digo que es un concepto de valientes decidir a quién querer y a quién pretender hacerlo, es casi una metáfora hacer insinuaciones que acaban es una tarde de sexo y luego se convierte en nada. Al final, termina siendo una ironía.

Ya, dejémos de darle forma al asunto… Vos me gustas y eso lo tengo claro. No quiero que esto se convierta en un enamoramiento torpe ni un capricho vergonzoso de quererte un poco.
Quiero explicártelo de una forma en que lo entiendas y visualices aquél sentimiento en algo más que un escrito poético al que, ahora, le estoy dando vida. Creo solemnemente en que al ser humano lo mueve algo más que las casualidades, pero últimamente me he estado perdiendo en ti; En la forma inaudita que sonríes, en tus acciones abnegadas para con la gente, en la extraña manera que tiene tu cuerpo de volverme nada, y más que un deseo es admiración.

Y ahora sí, dándole cabida a la poesía… Yo a vos te siento como un pecado, como una tormenta a cuatro estaciones y un beso que sabe a querer quedarse.
A vos te siento, y te empiezo a querer, como luna llena sin septiembre
Como abismo, del cual no me importaría lanzarme.

Te empiezo a querer con la dificultad de tiempo atorado en mi garganta y la habilidad de escribirte estas letras con premura. Una sinceridad que me aborda y procese a convertirse en esto.

Vuelvo y rectifico mi postura: No es enamoramiento torpe el que tengo. Es más, me aterra la idea de que fuera así, porque me aterraría quererla tan comúnmente como se quiere hoy. A velocidad de otoño y sin precaución.

Le propongo un trato, conózcame un poco y déjeme conocerla más, déjese persuadir por la intención de mis palabras y dispongamos del corazón para que tome la decisión. Para terminar, y asegurándole una cosa, nunca fui tan valiente y me dispuse a escribir de lo que me genera usted.

Le quiero con la manía loca de un poeta y la cordura precavida un transeúnte cualquiera,
En esta ciudad de la eterna primavera.

Escritos en noche buena

-¿Y si llueve qué harías?
-Buscarte en cada gota.
-Entonces, ¿si el día es soleado?
-Te compararía con el brillo del sol
-¿Y si no llueve, pero es un día nublado?
-Te dibujaría en las nubes.
-¿Y si un día me encuentras?
-Espero no estar soñando.
-¿Entonces cuando me vaya?
-Espero seguir soñando.
-¿Aunque muera?
-Sólo muere aquél que es olvidado. Y no sería posible olvidar algo tan arraigado como tu recuerdo de mi mente.