Seiko seu

​”Le amo. Como una frase escondida en el poema. Amo cuando hace las veces de  silencio y cuando no es más que arte. Le amo en las mañanas que no está y en las madrugadas aparece como un suspiro, fugaz. Ella se compone con mis letras y desproporcionada la distancia con sus adioses. Le amo, con las circunstancias de un encuentro indeleble, sumado a las ansias de respirarle tantas veces…tantas. 

Solo sé que le amo, sin decirle, sin verle, aquí en la lejanía, en el mismo lugar donde me he proclamado suyo y sí. Sin tiempo, sin preocupaciones, sin ganas de partir” 


By: Matx

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EN QUÉ LLORAR

Yo quería escribir un poema, porque estoy vivo,
Y no hay otra razón para estar vivo que hacer el amor
Y escribir poesía,
que es también hacer el amor con el universo no parido.
Los poemas son un polvo serio, las palabras se escurren de los besos que no se han ido después de tanto:
“amor, vení, que este silencio, amor, que este silencio”
y con la tinta hago la silueta de una mujer buenísima con sus nalguitas corriendo por mis pestañas, hasta que cierro mis ojos, y muerdo primero el pezón izquierdo, hasta que se vuelve esbelto y más rojizo, como a punto de estallar, es ahí cuando mi mano emprende la misión de explorar los terrenos más caldosos y volcánicos, se escabulle por el camino del ombligo y las flores, se ahoga, me acuerdo que es un poema ¿Qué haré yo sin mi mano, a la hora de escribir?
Mi otra mano cuenta sistemáticamente las vértebras, y de cada una de ellas sale música, es preciso bailar al ritmo de esa tonada húmeda, descubre una serpiente encantada del ritmo y se deja morder, envenenado quedo a merced de los torbellinos, entre vapores y gemidos soy devorado, mi boca vuelve a otra boca y otros silencios,
“Amor, estate más cerca a ver si esta soledad se va, a ver si se va”
Me pare una serpiente y nace de mí un poema, y del poema nace una serpiente.
La palabras se aglutinan en el acantilado del escritorio
Y caen torpes y lejanas.
Las que sobreviven se organizan en una huelga de hambre,
es doloroso verlas desfallecer escuálidas y sordas.
Me reclaman por las flores que no encuentran su jardín,
por no estallar de dolor. No soy un hombre que llore después de follar, pero no es por falta de ganas, solo que quedo muy cansado, feliz y se me olvida. Pero eso no pasa cuando escribo, cuando escribo si lloro, llorar es como un orgasmo, solo que es más difícil llegar a él, me tendría que escarbar mucho.

DE NO SABER ESCRIBIR, DE ESCRIBIR-TE, CONTAR-TE

Es de esas mujeres únicas. De esas que tienen un cuerpo atractivo como para follar todo el día. Sin embargo, esto no la hace única. Porque ella también es inteligente, de esas mujeres con las que puedes conversar todo el día mientras haya café. Pero eso tampoco la hace única. Porque también es de esas mujeres que no le importan muchas cosas, siempre buscando sonreír y no le importa que no haya café, también le gusta el vino. Pero eso tampoco la hace única. Lo que realmente la hace única, más que ese cuerpo follable, esa inteligencia apreciable y ese carisma adorable, radica en algo más simple. Ella es única por mezclar las ganas de follar, con las ganas de hablar, con las ganas de compartir, con las putas ganas de pasar a su lado. Además, que el tiempo es su esclavo y hace con él lo que quiera.

Con cada escrito que me atrevo a dedicarle me acerco más a la locura. Con cada letra doy un paso hacia ese precipicio denominado ella. Disputan en mi la atracción  definitiva y la cautela primordial. El instinto me dice corre y la razón hazlo, discrepan y someten mi actuar a un paradigma crucial, donde no se discierne si debo correr hacia ella o lejos de ella. Precipicio divino, ¿Cuántos dioses yacerán en sus fauces?. En presente, estas frases me están acarreando a Mí y no puedo parar de escribir, aunque tengo miedo de tu enigma, la  curiosidad me alienta a aventarme en caída libre y conocerte como se debe, con el miedo en la nuca y la valentía en el ser.

Es experta en combinar la frialdad de una noche de mayo con la intensidad de una mirada sensual. Casi se puede escuchar el sonido del ambiente chisporroteando por lo ardiente de sus ojos. Tal cual como la lava cuando se encuentra con el mar, el hielo con el fuego, el sol con la luna. Al soñar jamás podré igualar tu belleza, tu sonrisa, tu carisma o tu cuerpo, pero puedo intentarlo, al menos para no morir por tu ausencia, sino agonizar lo suficiente hasta que tu presencia me regrese la vida. Hasta que pueda quiero en ti.

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TODA ELLA POR EJEMPLO

​Toda ella por ejemplo,

tiene poemas que van por sus cabellos,

Cabellos de agujeros negros, 

Hasta la punta de sus pies,

Pies que engañan,

Que pisan sin pisar,

Cuando toda ella,

Indefectiblemente,

flota, así como quien tienta el viento,

Pero eso es un aberración en estos días,

Así que mejor fingir dar pasos,

Para que nadie la note,

Pero que alguien le diga, 

Que sé su secreto,

De sus alas que abarcan la noche estrellada,

Y son esa noche y esas estrellas.

Ella va,

Con Flores que le nacen 

de las palmas de las manos,

Unos ojos quebradizos, derramados sobre el piso,

Y a cada paso, o mejor dicho aleteo,

Deja un árbol en sus huellas,

Un bosque es su historia,

No se puede seguir, sin perderse. 
Su piel es un campo de batalla,

De miles de actos fallidos,

Y ojos cerrados, 

trampas de miel y arena,

Pierdes el cuerpo y solo queda el alma, 

Desnuda, ciega y brava,  

lista para atravesar a tientas sus mejillas,

llegar a la más suave protuberancia, 

Húmeda y roja, donde no se para de caer,

Hasta ser devorado, en un murmullo de aves,

Y remolinos, que sacuden todos los miedos,

Hasta que algo dentro d’uno explota,

Y se es Devuelto a la realidad

Con el instinto irremediable

 de escapar bien lejos. 

 Toda ella por ejemplo.

EN TI, SIN ESTAR

“¿te cuento un secreto?
Mientras te veo, te pienso o te toco hago un esfuerzo muy grande por no caer a tus pies, por no rendirme ante tus ojos, ante tu cuerpo. Cuando me miras, me besas o me tocas, ato un nudo en mi garganta, de esos nudos que todos odian, para no gritarle al mundo, al destino que no me aleje de ti. Cuando mis labios recorren tu cuerpo. Cuando siento cada poro tuyo en mi lengua. Cuando te siento mía. Ahí me siento el ser más afortunado del mundo.” Me gusta escribir, me desahoga, me quita el nudo que se me crea en la garganta cuando no puedo decir algo con la facilidad con que lo escribo… Si te gusta, si en serio te gusta,te invito a unirte a Desde el alma.