Distancias obsoletas

​Al amanecer Ella tomó un equipaje ligero y se marchó, no sin antes arrancar su rostro de las fotos, su aroma de las habitaciones y los recuerdos de cada objeto que había tocado. Se fue borrando su rastro del lugar. 

Él despertó y notó que la cama era más grande de lo normal, estaba desorientado y sentía que algo hacía falta, fue entonces cuando alguna extraña sensación vino a su pecho y su mente, tenía alguien en mente, pero era tan borrosa que no podía distinguir de quién se trataba. Sentía un nudo en la garganta, era como un deja vú, uno donde sentías estar en el lugar correcto pero todo lo que viene con él se esfuma de tu mente como el humo de un cigarrillo al mezclarse con el viento. 

Comprendió que habían robado algo de su ser, habían arrancado parte de su alma, pues ahora era más liviano, pero con un vacío de esos que duran toda la vida. Esta era una historia sin inicio ni nudo, tan solo un desenlace un poco incomprendido para él, una historia sin puntos suspensivos, tan solo un mortal punto final

*El cuento está en no escribir solo lo que siente, sino más*

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