«El águila de sangre», máximo horror vikingo

El águila de sangre (nórdico antiguo: bloðorn también rísta bloðorn) fue un método de tortura y ejecución que se menciona en la literatura de algunas sagas nórdicas, se supone que como rito de sacrificio humano. La acción se ejecutaba abriendo a la víctima desde la columna vertebral, cortando y abriendo las costillas de forma que parecían alas manchadas de sangre, y sacando los pulmones hacia afuera. La herida abierta se cubría con sal.

Algunas víctimas de este tipo de ejecución, mencionadas en textos de poesía escáldica y sagas, pudieron ser el rey Ælla de Northumbria y Edmundo Mártir rey de Anglia Oriental, Halfdan Haleg hijo del rey Harald I de Noruega, Máel Gualae rey de Munster, y posiblemente el arzobispo Ælfheah de Canterbury.

La autenticidad histórica de esta práctica está muy discutida. Para unos es un hecho histórico: pruebas de atrocidades alimentadas por el odio cristiano hacia el paganismo; otros lo toman como ficción: sagas islandesas heroicas, poesía escáldica y traducciones inexactas.

Hay un serio debate en cuanto a la autenticidad del águila de sangre. Se ha basado su existencia en algún vestigio de piedras rúnicas de Gotland considerado como evidencia arqueológica que afirme tal práctica como prueba que testimonia la autenticidad del águila de sangre presente en tradiciones literarias nórdicas. Unos han sugerido que el águila de sangre nunca fue realmente llevado a la práctica, argumentando que tales vestigios se basan en folclore sin referencias de peso o traducciones inapropiadas e inexactas. El libro “Las religiones paganas de las viejas Islas Británicas: Naturaleza de su legado” de Ronald Hutton afirma que:

«el rito hasta ahora célebre de el Águila de Sangre, la matanza de un guerrero derrotado arrancando las costillas y pulmones por su espalda, ha sido ciertamente más un mito cristiano como resultado de malinterpretaciones de versos más antiguos».
No obstante, también se había sugerido que la palabra en Nórdico antiguo para referirse a tal práctica, blóthorn o blóðörn indica que existió algún tipo de ritual.

Alfred Smyth (1977) es particularmente un entusiasta partidario, tomando el rito de águila de sangre como una práctica histórica de sacrificio humano al dios nórdico Odín.

Roberta Frank escribe en su artículo Atrocidad Vikinga y Verso Escáldico: El Rito de Águila de Sangre:

«A principios del siglo XIX, varias referencias de las sagas — el esbozo del águila, partición de costillas, pulmones fuera y ‘estimulante salino’ — fueron combinados en secuencias inventadas y diseñadas para mostrar el máximo horror.»

Concluye que, deleitándose en las fechorías de sus precursores paganos, los autores de las sagas tomaron la poesía escáldica original con la intención de hacer referencia elíptica para derrotar al enemigo en batalla provocando que el adversario no se decida por el enfrentamiento por miedo a ser marcado por águilas, es decir matándolos y convirtiéndoles en carroña junto con una suma de detalles con tortura final de víctimas, merecidas en términos reflexivos, a una ejecución intencionada de San Sebastián (le dispararon un montón de flechas y sus costillas y órganos internos quedaron expuestos), combinando y elaborando en su conjunto «una brutal tortura y ritual de muerte que nunca tuvo lugar».

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MI ÁNGEL

– Un ángel, lo he visto, lo juro
– Sí, cuéntame q tal?
– Vi una ángel aunque nadie me crea, compartí con ella, el tiempo no era tiempo con ella, la besé, de verdad, no lo soñé, no estoy loco, aunque a su lado la felicidad era lo más parecido a la verdad que se puede sentir jamás, ella diría que no es locura, que yo soy el loco, se lo permito a ella y nadie más
– Y habló contigo, te dijo algo?
– Sí, me enseñó que se puede realizar lo que yo sólo idelizaba, también me enseñó que se puede compartir un egoísmo, y que los pequeños momentos son único y especiales sólo si así lo queremos
– Y es un simple ángel, o de la guarda o alguna especialidad?
– Tiene muchas especialidades, entre las cuales se cuentan hacerme reír con su sinceridad, ese don único de hacerme sentir especial, sólo para decirme que debo sentirme así por mí y sólo por mí; así y todo, entiendo porqué no me creen que he visto un ángel

Y ASÍ…-

Una de las cosas que debemos aprender en esta vida es que a veces llegan personas que tienen un objetivo único para con nosotros, que una vez cumplido hace que la persona tenga que irse, quizás nunca podamos entender esto, pero si podemos entender que cuando forzamos las cosas, cuando nos apegamos, cuando sólo queremos eso que se fue, que nos maltrata o que nos olvidó, nos hacemos daño y llenamos nuestra vida de sombra y dolor, regalándonos una realidad que no nos merecemos…
Y es que pasa que pensamos que el amor tiene que durar por siempre y la vida nos sorprende arrebatándonos ese “amor”, porque sólo te envió algo para que aprendieras y transformaras algo dentro de ti, por eso debemos aceptar, liberar y entender eso y mantener la pureza de ese sentimiento, para así recordar con alegría aquello que te hizo tan feliz, y seguir adelante con un hermoso recuerdo.
Amar con el ego es súper fácil, amar con el corazón cualquiera puede hacerlo, pero amar con el alma es completamente un privilegio, y sólo podemos amar con el alma cuando logramos querernos y valorarnos a nosotros mismos, si eso que se fue te hacía sufrir, te lastimaba o se convirtió en un dolor de cabeza, es momento de soltarle y entender que quizás tu tiempo ahí terminó.
El universo, las estrellas, Dios, la Divinidad o en quien quieras creer sólo tienen un objetivo y es hacerte feliz, por ello deja que la puerta del dolor, la indiferencia, la incomodidad, la deslealtad, el desamor se cierre y permite que la nueva se abra. Los cambios siempre son para mejor, pues debes entender y aceptar que mereces algo mejor y que eso que está pasando en ese momento es sólo para hacerte despertar porque necesitas darle salida al pasado.
Fortalece tu Alma y déjale que escriba las verdaderas historias de amor para tu vida, porque el Universo siempre fluye a tu favor y sólo quiere que te encuentres con quien te mereces.
Que sea una noche para entender que estamos hechos de encuentros y que si alguien se va es porque alguien mejor está por llegar.

HERMOSA

“A usted; mujer hermosa de cabellos claroscuros, debo confesarle que aunque no es mi amada la quiero como ello.
A usted; mujer hermosa de ojos claroscuro y brillantes, esos ojos que hipnotizan a cualquiera que los mire.
A usted; mujer hermosa de piel como el trigo, suave y delicada.
A usted, debo confesarle que -si los milagros existen- ha sido usted un milagro, el mejor de todos…
No sabe cuantos insomnios llevo junto a mi almohada recordándola, pensando en el dulce aroma que deja al pasar, pensando en sus delicadas manos… Delicadas manos de las quiero caminar agarrado para nunca soltar.
Por favor, permítame un instante más para demostrarle cuánto la quiero, cuánto la adoro.
Usted mujer hermosa, se ha convertido en mi vida… Por favor nunca se aleje.”

MI POÉTICO AMIGO

Hace cinco años, y cuatro meses 
quedé preñado de un poema.
Diario le abonaba con abrazos y sueños
Le pulía sintaxis, sentido, musicalidad;
añoraba verle salir a defenderse
De la tierra, la hostilidad, 
los poemas más grandes.
Sería el reflejo fiel de mi alma
Mi juventud escurrida en letras
después yo/ un viejo decrépito, 
Iría al acantilado/ dispuesto a morir.

Hoy lloré al saber que no saldría.

Agarré la libreta donde estaba escrito, 
(habían más tachones que versos), 
vacié mi memoria, 
Los tiré a mi sombra devoradora.
Y de un zarpazo, le engulló.

Le guardaré luto el resto de mí.

DAMA AZUL

La noche se acerca
y te encuentra, Vida mía tiritando,
acaso titilando.
Cuerpo celeste sos, ¿tienes frío acaso?
Que tu luz llegue hasta mí,
y abrace mi cuerpo tal vez desnudo.

Te veo a lo lejos estrella mía,
Y tejo escaleras de nube y polvo,
escalo… mi cuerpo se desprende,
subo las esquinas del tiempo,
y no sé, tal vez te sé, y te encuentre,
trepo el horizonte..
mi corazón se va
y no me importa,
después de caer por décima vez:
A la undécima, un poco vulnerable
sediento tal vez,
me sumerjo en la noche,
y sos esa noche.

Encuentro tus labios nacarados,
tus manos consteladas,
oh, me pierdo, en ti, de ti, por ti.

Mujer de sombras y constelaciones
Mujer de tiempo, ¿estarás al alba?
¿Serás ese alba, mujer de Sol?
eterna mujer de colores,
bailemos, que quiero pintar estos versos.

CEGADO

Entonces la miré detenidamente en un punto. No me movía ni para respirar, tampoco parpadeaba,
únicamente la miraba. Ahí, en la mitad de sus ojos para no perderme nada de la función, la miraba, la
detallaba, la describía en lo profundo de mi mente. Era mágico sabes, ver como sus ojos se abrían en ramos
aún más pequeños y detallados, como si en ellos hubiera un universo entero más grande que éste mismo.
No me moví ni por un segundo y tras unos segundos creo que ella notó el entusiasmo con el que había
encarado mi tarea pues el rubor apareció, sus mejillas se tornaron rojas, sus ojos miraron a un lado y luego
explotó con una sonrisa y un grito cariñoso “¡¡deja de mirarme así!!” En ese instante noté que en ella había
más que un universo, era un multiverso lleno de cosas malas, buenas, feas y bellas que en conjunción
formaba algo de lo que mis ojos, o mi alma, o mi mente o la mano con la que le escribo jamás quisiera dejar
de vivir.