Lástima mi espacio-temporalidad

Hacía rato no me pasaba por aquí. Por las hojas y la tinta que tantas veces me sirvieron para escribirte. Disculpa por mi silencio, por mi ingratitud y por la falta que espero haberte hecho. Pero mi cabeza anda loca, adolorida y quejándose por todo, sufriendo sin saber porqué y desconcertada debido a los procedimientos y medicamentos que intervienen allí, donde te pienso. Esta vez tocó utilizar la servilleta y un lápiz desgastado, moribundo que apenas le quedaba carboncillo para unas cuentas letras.

Hoy escribo esto como desahogo y escapatoria a lo que me aqueja y atribula. Para contarte que no hay noche que no me acompañes, ni día que no te suspire. No importa cuanto duela la inyección, duele un poco más dibujar tus ojos en el lienzo blanco del techo del hospital. Así pasan mis horas, sin inspiración para escribir, sin paz para pensar, sin ti para suspirar, sin mi para vivir.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s